La luz ultravioleta germicida (UV-C) elimina el 99,9% de virus, bacterias y hongos en superficies y en el aire, sin químicos ni horas hombre. Elige el equipo según los metros cuadrados de tu espacio: ampolletas y focos que iluminan y desinfectan, o equipos de solo desinfección de mayor potencia.
La misma luz germicida que inactiva los microorganismos sobre las superficies también reduce la carga microbiológica del aire de la habitación.
Mesones, escritorios, pisos, manillas y equipos reciben la luz UV-C que daña el ADN de virus, bacterias y hongos e impide que se reproduzcan. Ideal para baños, cocinas, salas y áreas de proceso.
Los equipos de aire sanitizan las partículas en suspensión de forma continua, incluso con personas en la sala en los modelos con haz focalizado. Equivale a renovar el aire varias veces por hora, sin ozono.
La franja germicida va de los 200 a los 280 nm, pero no toda rinde igual: el ADN de virus, bacterias y hongos absorbe el máximo de radiación en torno a los 265 nm. Ahí emiten los LED UV-C de UV-Life. El tubo germicida de mercurio trabaja a 254 nm, fuera de ese peak, y pierde alrededor de un 30% de eficiencia germicida: al desajuste de longitud de onda se suma el desgaste del tubo, que va perdiendo potencia de forma progresiva y difícil de detectar a simple vista.
La potencia también define el tiempo de ciclo: a más miliwatts, menos minutos de exposición para la misma dosis. Con la Barra X50 y el Foco X36, de mayor potencia, un laboratorio sanitiza sus zonas críticas con más frecuencia durante la jornada y con mayor efectividad por ciclo.
Ampolletas y focos que iluminan y desinfectan para el uso diario, y equipos de solo desinfección para máxima potencia.
Cuéntanos los metros cuadrados y el uso de tu espacio y te recomendamos el equipo ideal para desinfectar superficies y aire.